Una de conductas

Daniel Sánchez Carretero (el Zafiu)

Lo reconozco. Me gusta ser original, aunque otros lo llamarían de otra manera. Así que, a diferencia del resto de escritos de este blog, yo voy a decir que estoy de acuerdo con el colegio y con las excusas que este da para despedir a mi entrenador y amigo José Ramón Noval . Estoy de acuerdo solo en parte, evidentemente. Me explico.

Mi batallita ocurre hace unos 30 años. Iba a poner vivencia pero teniendo más de 30 años se convierte en batallita automáticamente. Me perdonaréis también, que son tres décadas, que no recuerde mucho de aquel día, aunque veréis que sí de lo principal. Jugábamos en avilés creo, en la cancha del colegio San Fernando quizá y jugábamos a balonmano, eso seguro. ¿A qué si no? Noval era de aquella el entrenador de nuestro equipo alevín del Codema. Si nosotros teníamos 11-12 años él rondaba los 16-17. Un guaje vamos. Creo recordar que era un partido importante, aunque para unos niños de esas edades todos lo serían, pero el dato de que estuvieran allí varios de nuestros padres me hace pensar que no era un partido cualquiera. Desde luego recuerdo que ganamos aquel partido. Y me acuerdo también de que nos comimos unas patatas fritas, de esas de bolsa, al terminar. También me cuenta mi memoria que mi señor padre, que había ido a ver el partido, se acercó al lugar donde estábamos comiendo las patatas y preguntó:

– ¿pero quién os ha comprado esas patatas?

– Noval. – le respondimos algo sorprendidos por la pregunta.

Mi padre hizo un gesto de incredulidad, que en aquel momento me chocó, se acercó a Noval y se puso a hablar con él. La explicación del gesto de mi padre la obtuve cuando volvíamos a casa. En el coche le iba contando a mi madre que Noval, os recuerdo un adolescente de 16/17 años, se había gastado su paga (no me extrañaría que fuera la mensual) en comprarnos patatas como premio al partido ganado.

**********************************

“Señoras y señores televidentes, hoy tenemos en nuestro concurso del Un, Dos, Tres a una pareja proveniente de Gijón. El es Quelle, profesor del colegio Corazón de María de Gijón, y a su lado está Simón Cortina Hevia, director del mismo centro educativo.”
 “La primera pregunta les va a resultar muy fácil. Dígannos, por 25 pesetas, conductas inapropiadas de un profesor con sus alumnos, repito, conductas inapropiadas de un profesor con sus alumnos, como por ejemplo… gastarse la paga en patatas para sus alumnos como premio… Un, dos, tres, responda otra vez…”

**********************************

A estas alturas el avispado lector se habrá dado cuenta, espero, de que reconozco que considero que José Ramón Noval es muy capaz de realizar algo de lo que el colegio le acusa, de tener conductas inapropiadas con sus alumnos, aunque sean inapropiadas con un sentido muy diferente al que el colegio quiere hacernos ver. De hecho esto solo es un ejemplo vivido en primera persona y que me quedó grabado para siempre, no por el gesto en sí, del cual no me daba cuenta en aquel momento, si no por la incredulidad de mi padre de que un crío de 16 años fuera capaz de gastarse lo poco que tenía en premiar a sus pupilos. Una conducta anormal totalmente en un chaval de esa edad. Como decía es tan solo un ejemplo de los muchos que, quienes conocemos a Noval, podemos contar del mismo estilo. Conductas que demuestran la verdadera naturaleza de una persona.

Finalmente perdónenme si no les ha parecido apropiado el tono desenfadado del escrito en las circunstancias actuales y, menos aun, en este contexto en el que se publica. Pretendía sonsacarles al menos una sonrisa. Ya saben, aquello de “reír, por no llorar”.

Ánimo Jose

 

Captura de pantalla 2014-08-22 a la(s) 13.59.43

Compártelo en tu red social:
  •  
  •  
  •  
  •