Segunda carta al AMPA

Os presentamos una nueva carta enviada a la Asociación de Madres y Padres (AMPA) vía email, motivada por el comunicado enviado a los padres por parte de la asociación y la ausencia de respuestas a nuestra primera carta.

Att: D. Francisco Bercial García
Presidente de la Asociación de Madres y Padres (AMPA) del colegio Corazón de María de Gijón

Estimado presidente,

La semana pasada (viernes, 12 de septiembre) escribimos una carta a la asociación explicando nuestra disconformidad con el caso del cese de José Ramón Noval, así como de las formas en las que este se produjo. Con esta carta pretendíamos que la asociación trasmitiese nuestra opinión y manifiesto de apoyo a las familias, para que estas pudieran decidir libremente si el profesor merece un voto de confianza.

No hemos recibido acuse de recibo, pero entendemos que de una o otra manera han leído la misma.

Familias que apoyan esta iniciativa nos han hecho llegar el comunicado realizado por la asociación el jueves día 18 de septiembre, en el que declaraban tras una reunión con la dirección del centro:

“La Junta Directiva agradece y considera suficientes las informaciones y aclaraciones que sobre el despido de dicho profesor ha recibido por parte del equipo directivo.

La actitud de la Junta Directiva del AMPA es de respeto. Respeto a la medida adoptada por el Equipo Directivo y la Entidad Titular en relación al despido de un trabajador del Centro y respeto a las acciones que el trabajador pueda adoptar en contra de esas medidas si las considera injustas.

Entendemos que la medida fue adoptada para garantizar los objetivos de velar por la formación y crecimiento personal de los alumnos, que son los auténticos protagonistas de la acción educativa y como tales deben recibir atención y protección de manera prioritaria según lo establecido en la legislación vigente. Al Colegio corresponde cuidar esta formación y crecimiento personal según los valores que para ellos hemos elegido sus familias.”

Esta claro que el “respeto a la medida adoptada” entendido como el acatamiento y el obedecimiento de la misma posiciona a los miembros de la junta directiva a favor de la dirección del Colegio.

Lo que nos sorprende es que realicen este comunicado, sin explicar cuales son las “informaciones y aclaraciones que sobre el despido de dicho profesor ha recibido por parte del Equipo Directivo”. Las familias y todo el mundo quieren saber la verdad y no aceptar lo que les digan sin más, porque este es un caso muy serio que afecta a una persona muy querida por mucha gente.

Le recordamos que el Colegio se negó a dar esas “informaciones y aclaraciones” a los antiguos alumnos, representados a través de la Asociación de Antiguos Alumnos, lo que motivó el cese del presidente y secretario de esta asociación.

Parece que el tema no está claro, ya que al igual que ustedes han salido convencidos, otros no lo han hecho y han dimitido.

Lo mínimo exigible es que aclaren qué les han contado y no den este caso por cerrado explicando a las familias: nos lo han contando, nos lo hemos creído y en consecuencia créannos a nosotros y demos este asunto por concluido. Por supuesto, sin escuchar a la otra parte afectada (sinceramente nos hubiese gustado que antes de emitir este comunicado hubiesen contrastado la información con el profesor), dado que estamos seguros de que no ha sido así.

Se han limitado a actuar con “respeto a las acciones que el trabajador pueda adoptar en contra de esa medida si la considera injusta”. Siendo este respeto, una deferencia sin sentido ya que de no respetar las acciones, por supuesto legales, sin duda se estaría cometiendo una violación de los derechos fundamentales de una persona.

Nos sorprende que la asociación no esté al menos en desacuerdo con las confusas declaraciones del director y la repercusión en los medios y tampoco por la labor de trasmitir nuestro comunicado a las familias, lo que les hemos solicitado en nuestra primera carta. No les estábamos pidiendo un voto de confianza en Noval y mucho menos ahora, tras esta notificación en la que nos queda claro de qué parte están, pero si les pedimos que traten este asunto de forma rigurosa y seria.

Lo que ya no nos parece tolerable es que nos digan que “la medida se ha tomado para dar atención y protección a los alumnos de manera prioritaria según lo establecido en la legislación vigente”.

¿Protección?, ¿contra quién?, ¿qué significa esto?, ¿qué nos quieren decir? Si no quieren dar explicaciones no las den, pero no emitan estos comunicados, de nuevo confusos, que insinúan y no cuentan nada. Declarar esto, para nada es respetar a José Ramón Noval.

Si tienen algo que decir, por favor, cuéntenlo y motívenlo, en caso contrario no dejan de ser habladurías e insinuaciones sin sentido. Sin duda, un comportamiento similar, por no decir idéntico, al “modus operandi” de la actual dirección del centro.

No dejamos de salir de nuestro asombro y no reconocemos para nada el colegio en el que hemos estudiado. Los dos únicos comunicados oficiales conocidos, el de la dirección en los periódicos y el realizado por la asociación, nos dejan totalmente perplejos.

La decepción es latente, y ya que hablamos de respeto, creemos que los firmantes de este manifiesto, al menos se merecen una respuesta a la petición realizada en la anterior carta remitida a la asociación de madres y padres, y no ser ignorados sistemáticamente. A no ser que esta actitud esté acorde con los valores que deseáis que el colegio inculque a vuestros hijos.

Gracias por su atención.

Un cordial saludo,

Gijón, 20 de septiembre de 2014
www.manifiestojrnoval.org

P.D. Rogamos acuse de recibo.

Carta al director

Profesor despedido

A continuación copiamos la carta enviada al diario el comercio (al apartado cartas al director) en apoyo a Noval.

En ella se piden explicaciones por parte del colegio y una participación más activa de los medios de comunicación. Creemos que es un fantástico ejemplo de lo que podemos hacer todos nosotros y os invitamos a que enviéis cartas como éstas a los principales medios de prensa regionales y/o nacionales.

El comienzo de curso es inminente y más que nunca debemos ayudar a José Ramón para que todo el mundo, y especialmente alumnos y padres de alumnos, tengan claro lo que está sucediendo.

———————–

“Antes de nada me gustaría que supierais que, aunque la abajo firmante no fuese alumna del Codema, como lectora de prensa  sí quiero mostrar mi opinión respecto al caso del profesor despedido. Siguiendo con interés este caso, he leído que el despido es producto de una «conducta inapropiada». Vuelvo a repetir como lectora que esta expresión siembra muchas dudas en torno al docente. Tal como estamos hoy en día y dada la sensibilidad existente al respecto, creo que los motivos del despido deberían haber sido  expuestos de una forma más clara. El propio centro docente debería dar más claridad a este caso y los medios de comunicación escritos tendrían que tener mayor sensibilidad. Conozco al profesor susodicho y a su familia y no creo que tuviese ninguna conducta inapropiada con sus alumnos. Por eso, desde aquí, espero por el bien de ese profesor y de su propia familia que se esclarezcan los hechos acontecidos y que le arruinen la vida a una persona.”

Mirenchu Bartolomé

 

Carta al AMPA

Carta informativa al presidente de la AMPA

Os presentamos la carta enviada por correo electrónico (apa@codema.es) al Presidente de la Asociación de Madres y Padres (AMPA) con objeto de que trasmitan a las familias nuestra opinión. Estamos a la espera de contestación por parte del presidente.

Att: D. Francisco Bercial García
Presidente de la Asociación de Madres y Padres (AMPA) del colegio Corazón de María de Gijón

Estimado presidente,

Suponemos que esté al tanto del despido del profesor José Ramón Noval Blanco al finalizar el pasado curso escolar por “conducta inapropiada”, tal y como el propio director del centro comunicó de una forma desacertada, por llamarlo de alguna manera, a los medios.

Desde el momento en que nos hemos enterado, estamos intentando apoyar a José Ramón y su familia con diferentes acciones, todas ellas encaminadas a esclarecer los hechos y apoyar al profesor. Llegado este punto me gustaría recordar que José Ramón está directamente vinculado a esta asociación como padre de alumno.

Como también sabrá, hemos solicitado la convocatoria de una asamblea extraordinaria de la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio así como la presencia en la misma del padre Simón Cortina, sin ningún éxito, sin respuesta oficial y con un “portazo en las narices del director” si se nos permite la expresión. Además, esto culmina con la dimisión del director de la asociación el Sr. Lapuerta y el secretario Sr. Canal. A nosotros todo esto nos suena confuso y extraño. Sólo preguntamos ¿por qué?.

Los hechos son muy graves. Sin duda. Dejar a una persona en la calle y desacreditada públicamente de esta forma nos parece cuando menos repulsivo venga de donde venga. Supongo que a ninguno de ustedes (madres y padres de alumnos) les gustaría que además de que les despidan del trabajo, su “jefe” lo publique en la prensa sembrando todo tipo de dudas sobre su credibilidad personal.

También hemos comenzado con la firma de un manifiesto de apoyo a José Ramón. Le invitamos a verlo en http://www.manifiestojrnoval.org; en esta web se resumen las acciones que de forma seria y ordenada estamos realizando.

Ya hemos recogido cerca de 800 firmas de apoyo (entre formato digital y papel), le invitamos de nuevo a que lea los comentarios. En ellos podrá ver como la gente, entre los que se encuentran madres y padres de alumnos, expresan sus opiniones. Además, en el blog, existen muchos post muy interesantes. Le agradeceríamos que dedicase media hora de su tiempo a leerlos, creemos que merecen la pena.

Comienza el curso escolar, se terminan las felices vacaciones (no para todos), y esto motiva que nos pongamos en contacto con usted y con la asociación. Han pasado más de de dos meses del despido, pero la jugada maestra de la dirección ejecutando el mismo al finalizar el curso, con el colegio sin actividad, no nos ha amedrentado y hemos trabajado tranquilos pero sin pausa, conocedores de las limitaciones de la época estival, pero como decimos los ex alumnos “Noval lo merece”, merece un mínimo esfuerzo y dedicación y por eso seguiremos realizando acciones de apoyo.

En la web de vuestra asociación la junta directiva comenta:

“En esta nueva etapa que comenzamos pretendemos que la comunicación sea uno de los pilares fundamentales que sustente la labor desarrollada desde la APA, tanto para ofrecer a todas las familias la información que llegue hasta nosotros, como para facilitar un canal permanente de comunicación a través del cual podáis hacernos llegar todas vuestras inquietudes, propuestas de mejora e iniciativas.”

Pues bien, esta es la información e inquietud que os queremos hacer llegar, y que nos gustaría que difundieseis a las familias para que ellas puedan decidir libremente, si el profesor merece un voto de confianza, o cuando menos merece que se esclarezcan los hechos. Sinceramente, “tirar la piedra y esconder la mano” nos parece una “conducta inapropiada” por parte de la dirección del centro y creemos que merece una explicación, pero esta es nuestra opinión. Permitan simplemente que la gente la conozca (www.manifiestojrnoval.org) y que decidan lo que crean conveniente o justo.

Muchas gracias por su atención.

Un cordial saludo,

 

Gijón, 12 de septiembre de 2014
www.manifiestojrnoval.org

Una de conductas

Daniel Sánchez Carretero (el Zafiu)

Lo reconozco. Me gusta ser original, aunque otros lo llamarían de otra manera. Así que, a diferencia del resto de escritos de este blog, yo voy a decir que estoy de acuerdo con el colegio y con las excusas que este da para despedir a mi entrenador y amigo José Ramón Noval . Estoy de acuerdo solo en parte, evidentemente. Me explico.

Mi batallita ocurre hace unos 30 años. Iba a poner vivencia pero teniendo más de 30 años se convierte en batallita automáticamente. Me perdonaréis también, que son tres décadas, que no recuerde mucho de aquel día, aunque veréis que sí de lo principal. Jugábamos en avilés creo, en la cancha del colegio San Fernando quizá y jugábamos a balonmano, eso seguro. ¿A qué si no? Noval era de aquella el entrenador de nuestro equipo alevín del Codema. Si nosotros teníamos 11-12 años él rondaba los 16-17. Un guaje vamos. Creo recordar que era un partido importante, aunque para unos niños de esas edades todos lo serían, pero el dato de que estuvieran allí varios de nuestros padres me hace pensar que no era un partido cualquiera. Desde luego recuerdo que ganamos aquel partido. Y me acuerdo también de que nos comimos unas patatas fritas, de esas de bolsa, al terminar. También me cuenta mi memoria que mi señor padre, que había ido a ver el partido, se acercó al lugar donde estábamos comiendo las patatas y preguntó:

– ¿pero quién os ha comprado esas patatas?

– Noval. – le respondimos algo sorprendidos por la pregunta.

Mi padre hizo un gesto de incredulidad, que en aquel momento me chocó, se acercó a Noval y se puso a hablar con él. La explicación del gesto de mi padre la obtuve cuando volvíamos a casa. En el coche le iba contando a mi madre que Noval, os recuerdo un adolescente de 16/17 años, se había gastado su paga (no me extrañaría que fuera la mensual) en comprarnos patatas como premio al partido ganado.

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“Señoras y señores televidentes, hoy tenemos en nuestro concurso del Un, Dos, Tres a una pareja proveniente de Gijón. El es Quelle, profesor del colegio Corazón de María de Gijón, y a su lado está Simón Cortina Hevia, director del mismo centro educativo.”
 “La primera pregunta les va a resultar muy fácil. Dígannos, por 25 pesetas, conductas inapropiadas de un profesor con sus alumnos, repito, conductas inapropiadas de un profesor con sus alumnos, como por ejemplo… gastarse la paga en patatas para sus alumnos como premio… Un, dos, tres, responda otra vez…”

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A estas alturas el avispado lector se habrá dado cuenta, espero, de que reconozco que considero que José Ramón Noval es muy capaz de realizar algo de lo que el colegio le acusa, de tener conductas inapropiadas con sus alumnos, aunque sean inapropiadas con un sentido muy diferente al que el colegio quiere hacernos ver. De hecho esto solo es un ejemplo vivido en primera persona y que me quedó grabado para siempre, no por el gesto en sí, del cual no me daba cuenta en aquel momento, si no por la incredulidad de mi padre de que un crío de 16 años fuera capaz de gastarse lo poco que tenía en premiar a sus pupilos. Una conducta anormal totalmente en un chaval de esa edad. Como decía es tan solo un ejemplo de los muchos que, quienes conocemos a Noval, podemos contar del mismo estilo. Conductas que demuestran la verdadera naturaleza de una persona.

Finalmente perdónenme si no les ha parecido apropiado el tono desenfadado del escrito en las circunstancias actuales y, menos aun, en este contexto en el que se publica. Pretendía sonsacarles al menos una sonrisa. Ya saben, aquello de “reír, por no llorar”.

Ánimo Jose

 

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Ese es Noval

Javier García – Promoción 85

Mi nombre es Javier García, pertenezco a la Promoción del 85, la misma que José Ramón Noval Blanco.

Ahora que me he presentado, pero sobre todo, han pasado días que me permiten estar sereno, dejando a un lado la rabia e impotencia de los primeros momentos, puedo escribir unas líneas hablando de un amigo.

Como afirmaba, soy compañero de Noval desde los inicios en el Colegio, hasta la finalización de nuestros estudios en el mismo. He compartido horas de clase durante muchos años. Así mismo, comenzamos juntos, en el curso de 5º de EGB, nuestra pasión por el balonmano. Deporte que practicamos durante toda nuestra etapa educativa, decantándose finalmente él por la de entrenador. Como se puede ver, el tiempo que hemos pasado juntos es considerable.

También he seguido manteniendo la relación, cuando mi hijo ingresó en el Colegio y posteriormente optó por practicar nuestro mismo deporte.

Durante el tiempo que he tratado a Noval, no he podido ser capaz de reprocharle nada que afeara su conducta. Al contrario, siempre tuvo un espíritu noble y bueno que hacía vislumbrar en él, por donde transcurriría su vida. Algún que otro compañero de clase, superó los exámenes de Química, gracias a las clases extras que daba.

Cuando conoces que a un amigo le ha pasado algo, sientes un desajuste interior que procuras controlar. Pero si te enfrentas a una situación como la que está pasando, la impotencia te va llenando de rabia.

Desgraciadamente los humanos tenemos gusto por saber de las vidas ajenas y opinar sin conocer de ellas. Además, hablamos de oídas, lo que nos lleva a la calumnia, que es peor que la mentira, pues pretende hacer daño.

El primer golpe que recibo es cuando me llaman para informarme que han expulsado a un profesor del Colegio. Me dicen que es Noval, ante mi sorpresa y negación a creerlo, me llaman más tarde para confirmarlo y añaden que es por acoso. El segundo golpe, acoso

Bien, pues desde ese momento los golpes se suceden, empezaron a llegarme más motivos, cada uno diferente y repugnante: abuso, vejaciones y demás. Unos , conocedores de mi amistad con Noval, venía a saber, otros, directamente me decían lo que se comentaba. A todos respondía que no podían ser esos los motivos, no en Noval, rotundamente no.

Con el transcurso de los días, aparece una comunicación por parte del Colegio. Si antes defendía a un amigo, ahora tenía más capacidad de defensa. La nota no tenía justificación alguna y su contenido menos. Mis temores se confirmaban: hechos no constitutivos de delito; conducta que no se corresponde con el ideario del Centro; expulsión al finalizar el curso. Mientras, también me iban llegando acciones que el Colegio realizaba.

Afortunadamente un grupo de ex pupilos, formaron un grupo de apoyo. Con una sola intención, demandar al Colegio, a través de la Asociación de Antiguos Alumnos, una explicación real del cese.

Primero recogimos apoyos entre quienes lo conocemos, que fueron debidamente presentadas, para pedir esa reunión con el Centro. Se nos negó la ansiada reunión. Buscamos posteriormente, que personas ajenas a la Asociación, se unieran a nuestra petición, aquí tenemos el resultado, este blog donde mostrar nuestro apoyo.

Bueno, pues este blog y las primeras firmas recogidas en pocos días (sobre el millar), no han hecho que el Colegio atienda a nuestra solicitud, han servido para que el Presidente y el Secretario de la Asociación, dimitan de sus cargos.

A todos con los que he tratado este tema, les explico lo mismo. Solamente queremos que cesen las calumnias que tan gratuitamente se difunden sobre Noval. Este es el motivo de la firmas y apoyos, él y su familia merecen ser respetados.

Como podéis comprender, después de tantos años juntos podría deciros muchas cosas sobre su carácter. Pero si leéis este blog y los comentarios en las firmas que le apoyan, comprobaréis que la mayoría de las opiniones provienen de alumnos que le han tratado más recientemente. Su conducta sigue siendo la misma, lo que me congratula. Pero puedo añadir una situación curiosa y no muy lejana en el tiempo, que se opone con ese comunicado del Colegio. Hacia finales de mayo, me encontraba en una tienda de deportes recogiendo unas camisetas. Mientras me atendían, tres mujeres se interesaban en adquirir una camiseta para regalar. Cuando les preguntaron la talla, indicaron que era para el hijo de Noval, al que conocían en la tienda. Curioso que alguien que abusa, acosa, veja a los alumnos, reciba por parte le los padres regalos.

Para finalizar, por si tienes a bien leerme, quisiera pedirte perdón, aún no te he llamado. Todavía no he encontrado el valor para hablar, no sabría decir las palabras correctas y no me gustaría hacértelo pasar mal. Quizás, al igual que con estas líneas, los días me permitan dirigirme personalmente a ti. Mantengo el recuerdo de nuestro último encuentro. Finales de curso, voy a recoger a mi hijo al Colegio. Mientras espero veo tu figura acercarse y hablamos. Comentamos el final del curso y lo que te que daba por hacer, no me imaginaba lo que pasaría días más tarde; bromeamos con un torneo de nuestro deporte que habíamos tenido recientemente, al que acudiste a vernos, a pesar de ser un sábado por la tarde y televisarse una final de Europa de balonmano. Ese es Noval.

Tu amigo Javi.

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Señor Director

Gonzalo Fernández

Señor director,

Esta carta no pretende pedir su reconsideración tras la decisión de
despedir al Profesor Noval. Tampoco pretende ser moderada o amable. De
hecho, si tuviese la intención de ser mínimamente educado la
comenzaría con un “Muy Señor Mío” o “Estimado Sr. Director”. Me
imagino que a usted le importa más bien poco cómo comienzo o termino
la carta, del mismo modo que le trae sin cuidado dejar en la calle a
un excelente profesor sin alegar motivos claros para su despido, pero
utilizando a la prensa a su antojo para hundir su imagen profesional.

Desde mi más tierna infancia conocí el colegio del que usted es hoy
director. Entré en párvulos y marché tras acabar COU. Ahora soy
profesor a nivel universitario –en efecto, hay vida fuera del CODEMA–
y sé muy bien lo que es la enseñanza y el esfuerzo que ésta implica.
En mis ya nutridos años de experiencia he visto lo bueno, lo feo y lo
malo y aprendido a dar lo mejor de mi para que mis alumnos aprendan y
se conviertan en buenos profesionales, porque me importan. Me
inspiraron profesores –algunos del CODEMA, otros en la universidad–
que daban lo mejor de si mismos para formar a sus alumnos. Personas
que no tenían problema alguno en emplear horas, recursos propios y
trabajar sin descanso. Que aún estando cansados seguían adelante,
porque les importaba tanto el alumnado como la institución. Nunca
podré agradecer lo suficiente a dichas personas por todo lo que han
dado. Por eso, ofreciendo lo mejor de mi mismo como profesor intento
transmitir los mismos valores y enseñanzas que ellos en su momento me
transmitieron.

Pero también vi lo feo y lo malo. No voy a hablar de la universidad
porque no viene al caso, pero sí voy a decirle lo que vi en el colegio
que usted dirige, no hace tantos años: vi profesorado que humilló y
despreció a alumnos delante de sus compañeros, a veces de un modo muy
desagradable. Eso incluía a más de un profesor que no daba
absolutamente ni golpe en clase. Recuerdo a uno en concreto cuyo
“hobby” era –literalmente– dificultar la enseñanza y que tras repartir
35 suspensos entre 40 alumnos solía animar concienzudamente a algunos
de ellos a dejar sus estudios y dedicarse a “otra cosa”. Tampoco se me
olvidará otro que cuando no podía pasear a gusto en clase se dedicaba
a dar patadas a las mochilas de los estudiantes, situadas junto a las
mesas, todo ello aderezado con su habitual trato soberbio y
despectivo. Y guardo un recuerdo particularmente emotivo de cierto
déspota paranoico que tenía aterrorizado a niños de 13 años,
gritándoles como un sargento mayor en plena guerra si no dibujaban con
precisión dos lineas paralelas. Podría redactar un libro contando lo
que mis ojos vieron, pero no me hace falta decir más porque usted sabe
perfectamente de lo que hablo. Nada de casos aislados, batallitas de
la guerra o anécdotas ocurridas antes del periodo democrático. Usted
lo sabe más que bien. Otra cosa es que lo admita –o no– en público,
pues ya se sabe lo que es el marketing. Alguno de esos profesores
–cuyos nombres he preferido no mencionar porque cualquier antiguo
alumno sabe perfectamente quienes son– siguen aún en el colegio que
usted dirige y nunca fueron despedidos por su nula profesionalidad. No
obstante, usted no era director del centro cuando yo era alumno y
naturalmente no le culpo del comportamiento de personas que poco
tienen de personas y mucho menos aún de profesores. Ni siquiera les
guardo rencor, pero no por ello borro datos de mi memoria.

No he escrito todo esto para pedir cuentas, sino más bien para
desahogarme un poco. Cada uno se desahoga como puede: yo lo hago
escribiendo y opinando de las cosas tal y como las veo, usted lo hace
echando a la calle a un profesional muy competente y muy apreciado por
padres y alumnos. Un profesional que yo conocí y del que no puedo
decir absolutamente nada malo, pues para mi representaba lo mejor del
colegio. Se podía hablar con él con franqueza dado que trataba a los
alumnos como personas. Le importaba el rendimiento y la preparación de
los estudiantes y la calidad de la enseñanza. Era trabajador y sabía
transmitir el conocimiento. Y sobre todo, le gustaba su trabajo. Tras
su despido, el amplísimo apoyo que el Profesor Noval ha tenido por
parte de alumnos –antiguos y actuales– y padres habla por si solo.

Lo que quiero decirle muy claramente es que con su falta de
transparencia, con sus métodos y sus maneras, usted simboliza a la
perfección a ese tipo de profesores que en su vida tendrían que haber
puesto el pie en un aula. Si yo fuese usted dudo que pudiese mirarme
al espejo por las mañanas después de lo que ha hecho. Ha hablado usted
de idearios, de transparencia y de legalidad. Por mucho que se escude
en esas palabras lo que usted ha hecho es intentar amputar el espíritu
a uno de los mejores profesores que el colegio ha tenido en su
historia. Digo “intentar”, porque lo único que usted ha conseguido es
quedar en evidencia. Se lo explicaré más claramente, porque puede ser
que no se haya enterado aún: el Profesor Noval no necesita que le
etiqueten como “marca CODEMA” o similar porque está muy por encima de
usted y del modelo de colegio que usted ha creado. A estas alturas no
me importa en absoluto quien fundó el CODEMA o quienes lo dirigieron
durante sus 75 años de historia, porque el espíritu que en algún
momento pudo tener ese colegio ha muerto por completo, gracias
precisamente a su actitud. Usted puede soñar con que está construyendo
un colegio de élite, pero en realidad con su gestión y sus decisiones
lo que está usted creando es un barco de ratas. No sólo carece de
principios para preparar a sus alumnos para ser hombres, sino que –aún
peor– les está intentando enseñar el método para ejecutar almas
ajenas, para callar, transigir y mirar a otro lado ante injusticias y,
llegado el caso, para que unos devoren las almas de los otros.

Tal como le dije en la primera línea de esta carta, no pretendo pedir
su reconsideración tras la decisión de despedir al Profesor Noval.
Thomas Paine dijo una vez que “Argumentar con una persona que ha
renunciado a la lógica es como dar medicina a un hombre muerto”. Yo no
sé si existe un dios o no. Sinceramente creo que lo más probable es
que no exista. Pero estoy muy seguro de que si por casualidad existe y
resulta que es precisamente aquel dios en el que usted dice creer –sea
el del antiguo o nuevo testamento– por descontado que él debe estar
terriblemente enfadado con usted.

 

Negativa rotunda

Comunicado – manifiestojrnoval.org

Hoy hemos confirmado (Por los periódicos de tirada regional: El Comercio y La Nueva España), la negativa rotunda del Padre Simón Cortina a dar explicaciones en Asamblea tal y como solicitamos a la Asociación de Antiguos Alumnos del Codema el día 14 de agosto de 2014 (Hace 3 semanas).

Esta negativa además acarrea, por coherencia y por apoyo a Noval, la dimisión en la asociación del presidente Víctor José Lapuerta y el secretario Celso Canal, quienes han manifestado públicamente que al no conseguir los objetivos dimitirán en la próxima asamblea de alumnos.

Desde manifiestojrnoval.org y creemos que en nombre de todos los firmantes, agradecer la valentía con la que ha actuado, merecedora de todos nuestro respeto y admiración.

Por nuestra parte decir, que todo esto no termina aquí, cada vez somos más los que queremos que se conozca toda la verdad y el porqué, y tal y como anunciamos al comienzo de nuestras acciones de apoyo, no dudaremos en hacer aquellas que sean necesarias para apoyar a Noval, por lo que en los próximos días elevaremos nuestra petición a aquellos órganos competentes que consideremos oportunos. Os mantendremos informados de todo ello.

Mientras tanto, no dudéis en apoyar a Noval, enviando vuestras opiniones y comentarios al blog.

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Para empezar

José Manuel Martínez Vega – ex Presidente APA CODEMA

En este blog se han publicado ya bastantes artículos. Los suscribo practicamente todos, punto por punto, por lo que no quisiera insistir en los mismos términos. Pero creo que es mi obligación aportar algo más, si es que puedo. Desde mi condición de ex alumno, desde mi condición de padre de ex alumnos y desde mi condición de padre de ex jugador de balonmano. Y por supuesto de ex presidente de la asociación de padres del colegio.

Digo todo lo anterior porque permitirá que el lector pueda discernir hasta que punto puedo conocer a las personas implicadas en este asunto. Y sobre todo, hasta que punto he recibido eso que algunos han llamado la marca “codema” aunque haya sido para concluir que no existe la tal marca. Yo os digo que existe. Que no haya sido capaz de adquirirla el director no significa que sea una entelequia. El señor Cortina (“padre” es algo que uno debe ganarse, al menos para que los demás le consideremos así), a la sazón director del colegio, ha pasado por el colegio, pero éste tal como lo conocimos y lo entendimos en los últimos 50 años no ha entrado por él. Su actitud no es la que se corresponde con los valores que siempre nos inculcaron: honestidad, verdad, justicia y tantos otros, en una época que se hablaba menos de valores pero se practicaban bastante más.

Cualquiera que conozca a esta persona sabe que la hipocresía es el ÚNICO valor que le representa. Y los primeros que lo aseveran son sus alumnos, entre los que por suerte no estoy. Por supuesto, tampoco por edad, lo que me ha permitido sin duda distinguir entre estos individuos y los claretianos, entre los valores auténticos y la falta de ellos que caracteriza estos nuevos tiempos, al parecer. Que la hipocresía es su valor de cabecera lo declaran sus alumnos, digo, a los que tanto ha predicado lo contrario a lo que él hace. Los mismos que a otro llamaban tito Novo, aunque ahora no firmen manifiestos porque el poder está en otras manos y tal como ha vislumbrando alguna persona que ha escrito en este foro -del que yo seguiré participando- SIN CONOCER a los implicados en este asunto.

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Primer día de Curso

Una alumna agradecida

Hemos recibido este artículo de una chica que se identifica como alumna del colegio pero que por miedo a represalias prefiere mantenerse en el anonimato, lo publicamos.

“Primer día de curso, minutos antes de las 8 de la mañana:

Llego al colegio y veo las caras de algunos de mis compañeros. Muchos de ellos, con ojeras por la falta de costumbre a despertarse pronto para ir al colegio, o a cualquier otro sitio, pero sobretodo, nerviosos y a la expectativa de una etapa que para nosotros comenzaba ese mismo día, Bachiller.

Los comentarios acerca del tema se sucedían pero había dos asignaturas que se llevaban la palma en cuanto a hablar de ellas se refiere y como no, eran las asignaturas difíciles, matemáticas y física y química. En la primera tendríamos a Cristina, una profesora que ya conocíamos todos del año anterior, muy tranquila y agradable, pero en la segunda asignatura, buff… en esa ya teníamos más miedo, ¡nos daba Noval! Algunos, ya habían tenido la suerte de tenerlo como profesor en tercero de la ESO, otros no.

Todo el mundo decía lo mismo de él y de sus exámenes: “Es un gran profesor, explica las cosas muy bien, pero hay que tener cuidado en los exámenes, son muy difíciles.” Tal vez, esa fama de que sus exámenes son muy difíciles se la haya creado él mismo porque tal y como dijo en la primera clase del curso de fyq: (una clase que creo que no olvidaré jamás, por cierto) “Yo para los exámenes soy un cabrón”.

Se preguntarán si eso es cierto y la respuesta está muy clara, no lo es. Ni en los exámenes, ni en clase, ni en ningún otro aspecto. Más bien al contrario.

En cada clase, uno de nosotros corregía los ejercicios mientras él se sentaba al final de la clase y “abría la academia” para todos aquellos que tuvieran alguna duda particular, porque, no hubieran sabido hacer algún ejercicio o no hubieran entendido algo. ¿Alguna vez han visto a un profesor preocuparse por cada uno de sus alumnos de manera individual? Porque yo, sólo a él.

Y ahora, ¿qué pasará? ¿Quién se preocupará de los alumnos como él? ¿Quién escuchará nuestros problemas tanto escolares como personales y los intentará solucionar? ¿Quién explicará las cosas como él? ¿Quién será nuestro apoyo? Bueno, déjenme contestar esto a mí: NADIE.

Ah, y por cierto, gracias Noval, porque siendo un “cabrón”, te convertiste en el mejor profesor que he tenido.”

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Nobleza Obliga

María Jesús Muñoz Mayor

El pasado 31 de julio leía, en el periódico gijonés “El Comercio”, el siguiente titular: “El CODEMA despide a un profesor por “conducta inapropiada” con los alumnos”.

A bote pronto y por asociación de ideas, pensé: ¡otra vez lo mismo! Y es que tenía in mente otro titular que había aparecido meses antes en la prensa nacional (y en los telediarios de todas las cadenas) a propósito de un presunto caso de “abusos a menores” por parte de un profesor de música en el colegio Valdeluz de Madrid. Seguro que todos ustedes lo recordarán. Pero nada que ver un caso con el otro.

El artículo de “El Comercio”, taimado y confuso por demás, trataba del despido del profesor D. José Ramón Noval Blanco. A medida que lo iba leyendo no podía salir de mi asombro, mi perplejidad aumentaba párrafo a párrafo y les confieso que tuve que releerlo un par de veces más, ahora lentamente y sopesando el significado de cada palabra, de cada frase y de todos esos entre líneas que, a menudo, se nos escapan. La conclusión que saqué fue la siguiente: o el director del colegio, Padre Simón Cortina, no acertó a explicar con veracidad y transparencia lo sucedido – y el reportero se limitó a recoger la información tal como le era vertida -, o el Sr. Director sí sabía muy bien lo que decía y como lo decía, quedando a la espera de que cada cual sacara sus propias conclusiones. Y, naturalmente, con declaraciones de este estilo, arteras y veladas, las conclusiones que cabe esperar no pueden ser otras que, cuanto menos, negativas y demoledoras. Pero quizá el Sr. Cortina olvidó que hay muchos lectores con suficiente capacidad crítica y analítica como para no limitarse a tragar, así como así, todo lo que leen, y menos todavía tratándose de un caso en el que está en juego el despido laboral de un trabajador y, para más inri, su descrédito público. Por lo que veo, esta persona es muy conocida, apreciada y valorada en Gijón, especialmente en el entorno de su colegio, ya que no son pocos los miembros de la comunidad educativa que dan testimonio a su favor, diciendo cosas como que “el profesor Noval no sólo fue miembro del Codema, NOVAL ES CODEMA”. Esto, en boca de alumnos y exalumnos (alma mater de los centros) llega al alma.

He de decir que no conozco personalmente al profesor José Ramón Noval, pero sí a bastantes personas que dan fe de su honestidad, profesionalidad, generosidad y cercanía; y que, a veces, aunque resultara un tanto brusco en ademanes o palabras, sabían que eso no era más que el “caparazón” bajo el que se escondía la bondad en persona. Así es que, dicho esto, no pienso quedarme de brazos cruzados como si la cosa no fuera conmigo, porque, a decir verdad, en estos tiempos en que se habla tanto de corrupción (y con razón), me sentiría una corrupta pasiva si no fuera capaz de levantar la voz ante algo que me parece una injusticia de tomo y lomo, un atropello y un abuso de poder. Y esto a mí, sinceramente, me lo parece. Así es que, quede bien claro que escribo en este blog no por cuestión de conciencia sino de coherencia, y es por esto que quiero romper una lanza en favor de quien presiento está siendo injustamente tratado, zaherido en su dignidad personal, humillado e injuriado (aunque todo de manera muy sutil y solapada) Ya digo, no tengo nada que perder ni nada que ganar, pero “nobleza, obliga”.

Más de la mitad de mi vida trabajando en el campo de la docencia me otorga un cierto derecho a salir fiadora por este colega que ronda la cincuentena, que ha trabajado veinte años en un colegio de titularidad religiosa y que, de la noche a la mañana, se encuentra con un despido de mil pares (“en la puta calle”, según el decir de un exalumno)

Como no quiero irme por las ramas en mis argumentos, me atengo simplemente al artículo de prensa. Sé que los lectores pueden leerlo íntegramente pinchando en el enlace del blog, pero prefiero traer algunos párrafos a colación y comentar someramente las frases que me he permitido resaltar en negrita.

Leemos: “El Colegio Corazón de María despidió al cierre de este pasado curso escolar a un profesor de Bachillerato y ESO por lo que considera «conducta inapropiada e indebida con sus alumnos (…) El profesor fue despedido después de que el centro tuviera conocimiento de determinados hechos por los que se le abrió expediente informativo. Después de ser apartado de su labor como docente, los citados sucesos fueron analizados por el equipo directivo del colegio y por los titulares de la institución claretiana con sede en Madrid y, «contando en todo momento con asesoramiento legal», se adoptó la decisión de su despido. «No es agradable, pero tenemos claro cómo queremos que se comporten nuestros docentes en un centro educativo con un ideario como el nuestro». Insiste Simón Cortina en que la conducta de este profesor no es constitutiva de delito y, de hecho, no existe ninguna denuncia policial ni judicial sobre este asunto”.

Rvdo. P. Simón Cortina, permítame la pregunta: ¿de qué estamos hablando cuando nos referimos a una “conducta inapropiada e indebida” por parte de un profesor con respecto a sus alumnos?, porque a mí se me ocurren varias respuestas y, entre las muchas que puedo barajar, voy a citarle algunas, por cierto bien concretas y evaluables:

  • ¿Acaso fumaba el profesor en el aula o se repanchigaba en el sillón con los pies sobre la mesa, desaliñado y mascando chicle como un poseso – al estilo “profe progre” de los 70 -, aun sabiendo que el Reglamento de disciplina interna censura tal conducta como inapropiada e indebida tanto en alumnos como en profesores?
  • ¿Se dedicaba el profesor Noval a propinar mamporros o a dirigir palabras soeces o insultantes a sus alumnos y alumnas? Porque esto sí es conducta inapropiada e indebida, tanto en el centro como fuera de él. De ser así, hubiese merecido una sanción, ya lo creo, pero no tanto como para una suspensión de empleo, ¿no le parece?
  • ¿Es que el profesor no impartía bien sus clases, no era competente académicamente hablando, le importaban tres cominos las programaciones de aula o no evaluaba correcta y justamente a sus alumnos y alumnas? Porque esto sí que sería conducta inapropiada e indebida, amén de falta de respeto y consideración hacia sus alumnos y claustro de profesores.
  • ¿Discriminaba el profesor a algún alumno o alumna debido a su condición social, raza, sexo, religión, o lo que sea? Porque esto, además de conducta inapropiada e indebida, es un atentado contra los derechos humanos y, por tanto, merecedor de sanción (la que recogiera para estos casos el Reglamento interno de su centro)

Bueno, resulta prolijo seguir con tanta pregunta, pero ahora ya sabe usted por dónde van los tiros. Así es que le rogaría, Sr. Director, que bajara a la arena y que especificara, de manera clara y precisa, en qué consistió la supuesta conducta inapropiada e indebida del veterano profesor José Ramón Noval, porque hablando y explicándose con propiedad se entiende la gente. Y la gente, queremos entender y no elucubrar gratuitamente. Que son cosas muy serias, Sr. Director.

Según usted, esta conducta va ligada a determinados hechos por los que se le abrió expediente informativo. Que yo sepa, lo “determinado” siempre hace referencia a algún elemento concreto y objetivo conocido por los hablantes (o los lectores), pero hete aquí que casi todo lo que leemos en el susodicho artículo es indeterminado, indefinido, vago e inconcreto; de modo que si usted no quiere especificar hechos objetivos, veraces y contrastados, que nos posibiliten un discernimiento lo más correcto posible, usted mismo nos está llevando de bruces a un terreno muy resbaladizo y empantanado, a un lugar donde no se respira aire puro y acabará por asfixiarnos. A mí siempre me gustó una frase que decía: “No emponzoñéis el aire que otros han de respirar”, no sé quién la dijo pero la tuve presente desde los años de mi juventud, y ahora me consta que, a raíz de sus declaraciones, más de un lector ha abierto ya de par en par la puerta al rumor, a la sospecha, a los dimes y diretes y a las cavilaciones torticeras. No hay derecho.

Oiga, ¿y a quién se le ocurre decir que “después de ser apartado de su labor como docente, los citados sucesos fueron analizados por el equipo directivo del colegio y por los titulares de la institución claretiana con sede en Madrid y contando en todo momento con asesoramiento legal, se adoptó la decisión de su despido”? Esto es un despropósito. O sea, si no entiendo mal, ¿nos está usted diciendo que en sus colegios y en la Congregación religiosa a la que usted pertenece la norma es apartar primero de la labor docente a un profesor (o expulsar a un alumno de clase) y analizar después los hechos que, a su juicio, motivaron tal decisión? De ser así, permítame que les diga que ustedes echan por tierra la lógica y el raciocinio y que, además, su proceder no dista mucho de asemejarse al de los regímenes totalitarios, ignorando los procedimientos democráticos más elementales y recurriendo al consabido “procedimiento sumarísimo” por el que se instruye, se aportan y valoran las pruebas, se juzga, se condena y se ejecuta la sentencia en el brevísimo plazo de horas o de pocos días. Lástima, ¡y yo que siempre había pensado que uno de los mayores criterios de la “claretianidad” era la opción por la justicia!

Por favor, no insulte a la inteligencia hablándonos de los citados sucesos porque aquí, que yo sepa, no se cita ni uno. Y además, ¿no tuvo usted, como director del centro y como cristiano, la dignidad, decencia, consideración, cortesía y caridad fraterna de analizar primero los citados sucesos (que usted sabrá cuáles son, claro) con el sujeto interesado antes de que pasaran a ser analizados por el Tribunal? – léase equipo directivo del colegio y titulares de la institución claretiana con sede en Madrid – A mí todo esto, discúlpeme, me huele a chamusquina y a tenerle ganas al tipo; algo parecido a querer aprovecharse de una presunta falta (leve, grave o muy grave, según las normas de los centros docentes) y convertirla en “caso cerrado” para ser vista en juicio sumarísimo, con sanción de despido fulminante. Casi nada. Y eso porque habíamos quedado en que “la conducta de este profesor no es constitutiva de delito y que, de hecho, no existe ninguna denuncia policial ni judicial sobre este asunto”, que de no haber sido así, oiga, ¡capaces de arrojarlo a los leones! Lo que no es constitutivo de delito no debería ser causa de despido. Así es que por mucho asesoramiento legal que hayan tenido, mucho me temo que los que incurren en conducta delictiva son ustedes. Que el Juzgado de lo Social sentencie.

¿Y quiere saber qué me dolió tanto o más que la aparente unilateral decisión del equipo directivo del Codema de Gijón y de los mandamases de Madrid?: que, según comentan profesores consultados – a saber quiénes y cuántos, y seguramente que amparados en un anonimato y silencio sepulcral -, se aplaudiese la aplicación en el centro de “el principio de «tolerancia cero», ante «maneras de estar» que consideran fuera de lugar en un centro con unos principios muy determinados. Profesionales que aseguran que solo con esta manera de actuar y con «transparencia» se salvaguarda la imagen de un colegio con 1.600 alumnos”.

Mire, llegado a este punto, ahora también me dirijo expresamente a esos supuestos “profesores consultados”. Todos los que seguimos con horror e indignación las noticias vergonzosas, inhumanas y delictivas, a propósito de los miles de casos de pederastia en el seno de la Iglesia católica, sabemos el alcance de lo que significa, en este contexto, la acuñación “tolerancia cero”, a qué se refiere y qué es lo que conlleva. De modo que esta frase no puede ser dicha impunemente, no puede ser lanzada a la ligera y merece el mayor de los desprecios y repulsa hacia quienes la dejan caer como un pellón de nieve ladera abajo de la montaña. Porque, repito, ¿no quedamos en que la conducta de este profesor no es constitutiva de delito? ¿De qué transparencia hablan esos profesionales a quienes, al parecer, lo que más les preocupa es “salvaguardar la imagen” de un colegio antes que la del propio compañero y tenderle una mano amiga y entrañable? Lo que no tienen es vergüenza. Puesto que el Codema es un centro educativo regentado por frailes, en el que imparten enseñanza profesores supuestamente cristianos, me atrevo a recordarles (y recordarme a mí misma) unas terribles palabras del Maestro Jesús de Nazaret:

  •  “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidáis lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! (…)“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad.” (Mt 23, 23-24.27-28)

Sr. Cortina, una verdad a medias no es una media verdad, es una mentira y, sinceramente, todo lo que no se construye sobre la solidez de la verdad y la justicia, no es ni ético ni moral, sino hipocresía pura y dura. Es por esto que queremos que se aclare el asunto, queremos certezas y no incertidumbres, queremos saber qué es lo que, a su juicio, fue tan grave como para proceder al despido de un trabajador del centro durante más de veinte años. Muchas veces el “bien” y el “mal” dependen de quienes tienen el poder necesario para decidir e imponer lo que, a su juicio, creen que es “bueno” o “malo”, pero aquí no estamos hablando de “moralina” sino de un caso de despido laboral que no va precedido de “delito” alguno. ¿Tan poco se les da a ustedes que un trabajador quede en el paro a sus cincuenta años? Mire usted, yo sé que no les va a arruinar la posible indemnización a ese profesor (haya sido el despido procedente o improcedente) pero arruinar gratuitamente la vida de una persona sí que es de lo más ruin, y le aseguro que no hay consuelo para quienes padecen y sienten que les arruinan su vida. Y la vida, usted lo sabe, es sagrada. No hay recompensa monetaria que valga la pena.

Me he tomado la molestia de leer el ideario del centro y las líneas motrices a tener en cuenta. Está bien. Pero el ideario pide concreciones y sabiduría en su aplicación:

  1. Si hay que estar en sintonía con el Humanismo cristiano y la Declaración de los Derechos Humanos, o preocuparse por atender a los más desfavorecidos en el centro, que se note. Respetemos, pues, la dignidad, la libertad, la singularidad y autonomía de todo ser humano y demos cabida al valor liberador del perdón, a la acogida al otro en su diferencia y a la empatía con el que sufre y se lleva la peor parte.
  2. Si es cierto que la Entidad Titular de sus centros debe velar por las personas que llevan adelante la misión evangelizadora en la educación, cuidando de la selección de los agentes, su formación, etc., etc., me parece de perlas, pero ¿cómo es posible que una persona que ha impartido clases en su centro durante veinte años, que ha sido alumno en el mismo durante, por lo menos, otros doce, que se ha granjeado la amistad, el cariño y simpatía de un montón de padres, profesores, alumnos y exalumnos, resulta que ahora, a fin de curso, lo repudian ustedes como persona non grata?, porque no me digan ustedes que, de repente, se dieron cuenta de que “la manera de estar” del profesor José Ramón no era la esperada y que, por tanto “estaba fuera de lugar en un centro con unos principios muy determinados”. Sí señor, de acuerdo, hay que “saber estar” y, sobre todo y ante todo, “saber ser”. Como lo oye. Admito que tal vez el profesor no siempre supiera haber sabido “estar” a la altura de las circunstancias -¡y quién no!-, pero muy bueno debe ser el tipo cuando, con mayúsculas, leemos en el blog que NOVAL ES CODEMA. Ahora es a usted y a la Entidad Titular a quienes toca sacar conclusiones.
  3. Estoy convencida de que, por la trayectoria de José Ramón en el centro, avalada por tantas muestras de apoyo y adhesión como las que estoy leyendo y escuchando en la calle, este profesor era – como dicen ustedes en su ideario – un laico corresponsablemente comprometido con la misión del colegio, que aportaba a la comunidad educativa lo mejor de sí mismo, según sus valores y cualidades, y hacía así posible una realidad rica en diversidad y matices”.
  4. Sigo leyendo, y con agrado, que la aceptación del prójimo y respeto a su persona, por encima de toda ideología, interés o convicción (…), el diálogo, el perdón, el amor a todos, incluso al enemigo, la caridad, la misericordia y la compasión” ocupa un lugar privilegiado en los valores que intentan transmitir. Hermosas palabras que no quisiera poner en duda pero hoy, sencillamente y sintiéndolo mucho, me suenan a hueco, como si fueran humo y hojarasca.

En el documento de su Congregación “Estilo misionero claretiano” (2013), ustedes dicen que asumen el diálogo como el lugar donde se realiza la Misión y que lo entienden como “el proceso por el cual las personas son capaces de comunicarse y comprenderse vitalmente entre sí. Para que esto sea posible hemos de conocer las circunstancias de vida de las otras personas y ponernos en su lugar, con el fin de comprender sus pensamientos y sus acciones. El diálogo, de esta manera visto, es la condición de posibilidad de la inculturación de la fe, pero también de la reconciliación, la paz, la fraternidad y el trabajo en común con otros”. Sea.

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